lunes, diciembre 05, 2005

Cuando un jugador de tenis da un revés a dos manos y la pelota va a golpear en la cinta superior de la red, por una fracción de segundo la pelota queda suspendida en el aire, pudiendo decantarse por caer en su propio campo y perder, o en el contrario y ganar... Así, como esa pelota congelada sobre la red, así se encuentra mi opinión sobre Match Point, el último parto de Woody Allen. Y es que no sé que decir... Todo el mundo comenta que es una genialidad, que probablemente sea su mejor peli en los últimos 20 años, que si tal, que si cual... Tengo clarísimo que no es su mejor peli (los que dicen eso es que no han visto Manhattan, Sueños de un Seductor, Delitos y Faltas, Hannah y sus Hermanas, Annie Hall, Días de Radio y sus otras treinta y tantas pelis). Tengo clarísimo que no es de su mejores últimas pelis (a mi, digan lo que digan, Melinda & Melinda me pareció un peliculón) y también tengo clarísimo que es la pelicula menos woodyalleniania de todas su carrera (junto con ese homenaje a Ingmar Bergman que es Septiembre. Peliculón por cierto). Si uno llega al cine cinco minutos tarde a ver Match Point, lo justo para perderse lo único que hay de Mr. Allen en toda la peli (los títulos de crédito en blanco sobre fondo negro y sus dos productores de toda la vida, Charles H. Joffe, Jack Rollins), creo que jamás podría decir que esa peli es de él. No hay nada. Ni NY, ni dialogos delirantes, ni abrigos maravillosos, ni psiquiatras, ni frases brillantes, ni música de jazz... Yo no digo que no esté bien innovar, cambiar de estilo, de ciudad, dar un giro en una carrera, pero... Y no quiero decir con esto que la película no me haya gustado, que va, me ha gustado y mucho, pero no la identifico con mi adorado pelirrojo. Y encima, el guión, la historia, no deja de ser similar a la de Delitos y Faltas sólo que en Londres.
Empiezo a decantarme porque la pelota caiga del lado malo de la red (que en el caso de Woody Allen siempre será un lado malo buenísimo, claro). No me ha acabado de convencer. Y es que para mi, que me he visto todasmenosdos pelis y documentales, me he leido sus libros, e incluso tengo cds con su música, Woody Allen será siempre ese tipo pequeño y pelirrojo que en Delitos y Faltas salía con su sobrina del cine con el abrigo más bonito del mundo al compás de los acordes de Django Reinhard.

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