lunes, enero 31, 2005

Estoy en un curso de la escuela de negocios Kellogg en el que profesor trae a clase a una ayudante –una mujer por encima de los 40- que se limita a registrar en una lista las intervenciones de los alumnos en clase. La tía tiene dos listados: uno con las fotos de los alumnos y otro para apuntar las participaciones.

Digas lo que digas, sea una pregunta, un comentario o una obviedad –las más-, ella mira si tienes delante de ti una placa con tu nombre (los chicos del MBA, mayoría en la clase, tienen cada uno su plaquita y la llevan de clase en clase) y pone una rayita en la lista. Si no tienes la ridícula plaquita y aún no sabe tu nombre, te localiza entre las fotos.

La participación cuenta un 10% de la nota final, así que la lucha es feroz por meter baza. Se llegan a escuchar gilipolleces increíbles. Lo peor es que la chorrada ralentiza la clase una barbaridad –somos 50- y nunca da tiempo a ver más de la mitad de lo previsto para cada sesión.
Suma y sigue II.

jueves, enero 27, 2005

Medidas como esta SI son dignas de elogio. Ojalá imitásemos a los americanos en las muchas cosas buenas que tienen.
Suma y sigue.

miércoles, enero 19, 2005

Está claro que Gobernator se ha tomado muy en serio su papel de Terminator... ¿o era al revés?
He dejado pasar unos días para que alguno de vosotros opinara algo del programa de divulgación sexual tan serio que nos ponen los jueves por la noche. "Lorena, hace cuatro años que no hago el amor, ¿crees que cuando lo haga sentiré algo diferente de la última vez?","Lorena, no consigo excitarme con el frío del invierno, ¿puedes aconsejarme algo para conseguir una erección?" (consultas planteadas el jueves pasado sin ir más lejos)... chicos, ¿vosotros consideráis estas preguntas normales?. Luego está el tema de los juguetes sexuales que presentan todas las semanas. La semana pasada (por favor, decidme que alguien lo vio y no estoy exagerando) presentaron un invento para que los varones se masturben y que es en precio, tamaño y funcionamiento exactamente igual que una ordeñadora. Y a mí esto, al fin y al cabo no me afecta... pero ¿qué me decís de las explicaciones sobre el sexo anal que se dieron para fomentar su práctica? Primero, lo de lavarse las manos (bien, vale...); pero luego lo del enema y las lavativas...vamos a ver, ¿quién hace los guiones de este programa?, ¿cómo puede excitar sexualmente algo así, que no sólo requiere dos horas de prolegómenos, sino que además se hace con una especie de pera o bocina de la que sale un tubo de considerable longitud para meterlo en el recto? ¡Por dios!,¡un poquito de por favor! Mujeres del mundo, imaginad que vuestra pareja os dice: "Cariño, hoy vamos a improvisar: bájate al súper a por hierbas aromáticas que yo voy calentando agua, que te voy a hacer un enema y una lavativa, verás qué bien". A mí se me saltan las lágrimas sólo de pensarlo, no sé a vosotras... Miedo me da ver este programa de nuevo, porque quizá lo siguiente sea "da placer a tu pareja, y hazle caricias usando las tenazas de casa... y luego quítale suavemente las bragas con un carbón incandescente... utiliza la imaginación y unos buenos guantes de esparto y queroseno para hacer el amor, ella no lo olvidará..."

lunes, enero 17, 2005

Es increible descubrir, como en un solo segundo un vuelo de Ryanair o Easyjet pasa de costar los 5 € anunciados a 50 € (tras incluirte todas las comisiones del mundo). En cualquier caso uno puede decir "Qué cabrones" pero uno ya lo sabe antes de comprarlo y además sigue siendo barato. Lo grave es lo que hace Iberia. El otro día me compré dos billetes (sólo ida) Asturias-Madird, vuelo de las 7:30. Coste de la operación: 93,44 €. Hasta aquí todo correcto. Como lo compré por internet, en letra pequeña te dice que si has elegido como forma de entrega de los billetes la de "ciberticket" pues te cargan a la tarjeta unos "cargos por emisión" de 9 € extras; si has elegido la forma de entrega de "mensajería" 12 €, etc... Yo elegí, por rapidez y economía, la forma "ciberticket" con lo que ya sabía que a los 93,44 € había que sumarle otros 18 de "cargos de emisión" (¿18 € por mandarme un email?). Pues cual es mi sorpresa cuando miro el extracto de mi cuenta del banco y veo que me han cobrado 24 €. Llamo entonces a atención al cliente de iberia y tras exponer un poco mi problema (y antes incluso de decirle yo a la amable tele-operadora que me habían cobrado 24 en lugar de 18) va ella y me dice "Ya, a qué le han cobrado 12 por cada cargo en lugar de 9". Es decir, que ya se lo imaginaba ( o lo sabía). Debe ser práctica habitual de la compañia, por si cuela. Lógicamente he exigido que me sean reembolsados los 6 € en el banco y entonces ella me ha dicho "Cómo no, usted tiene razón, le hago ahora mismo el reembolso de los 6 €". Sólo faltaba. La cosa es que si esto se lo hacen a todo el mundo imaginaros de 6 en 6 euros la de pasta que sacan. Además, los 6 euros de los cojones (perdón) no me los abonan hasta el próximo mes (como ocurre siempre con los cargos de las tarjetas, según me dijo) así que juegan con los intereses de mis 6 euros (multiplicarlos por toda la peña a la que le hacen lo mismo) durante un mes....

Así que ya sabéis, leer muy bien siempre la letra pequeña, y aún después de hacerlo, mirar que no os la intenten meter doblada.

domingo, enero 16, 2005

Ya me da rabia estar perdiéndome el lío del Plan Ibarretxe, porque parece que está la cosa entretenida. Y mientras...
Momento histórico en el baloncesto nacional, digo 'estatal', perdón.

jueves, enero 13, 2005

Yo, cada mañana, con los ojos aún dormidos y las orejas bien abiertas, con el brum-brum de fondo de la maquinilla de afeitar y el crunch-crunch de los cereales en mis mandíbulas, escucho el programa de Alfonso Arús (La Jungla 1ª parte). He de reconocer que me hacen mucha gracia. Pero a lo que iba. Arús & Cia vienen diciendo, hace ya bastantes meses, que en Inglaterra existe una campaña orquestada por los contrarios a la reina Isable II para largarla del trono. Todo ello en coña, claro. Le han puesto el nombre a dicha campaña de "La reina al hoyo". En un principio parece una gilipollez, pero es que no hay día que no haya alguien que no quiera "empujar" un poquito a la soberana al hoyo. Si no es el mayordomo que le quita la silla, es el spiderman que se le cuela en el palacio, y sino su hijo Carlos que lo acusan de violación o el perro de su hermana que se come al suyo propio, etc, tc, etc... La última maniobra para que al Isabel II le de algo es esta. No si va a ser que Arús y su banda tienen razón.

lunes, enero 10, 2005

En esta congelada ciudad de Chicago hay que andar con cuidado por el centro porque resulta que caen trozos de hielo de los rascacielos. Nevó hace cinco días y así se quedó, tal cual. Como no sube de cero grados....

jueves, enero 06, 2005

Ante todo, feliz año nuevo, chicos. Lo cierto es que el año 2004 fue más bien nefasto en lo que a acontecimientos dignos de comentar aquí se refiere. Veremos qué pasa con el 2005. De momento me quedo con la imagen de Ronaldo echando los higadillos por la boca después de un entrenamiento con el nuevo míster... Por cierto, a la pregunta de "¿qué habéis pedido a los Reyes Magos?", quiero contestar que igual pido una de esas muñecas clónicas de uno mismo que venden en USA, pero para mis padres, que seguro que les hace mucha ilusión tener una réplica exacta de su hija pero muda. Ahora que lo pienso, algún novio que otro que tuve también habría dado cualquier cosa por cambiarme por la "muñeca gemela". Desde luego, lo que no inventen los americanos... Y por cierto, que no se me olvida: ¡Muchas felicidades, Nacho! Un beso muy grande y que cumplas muchos más.

lunes, enero 03, 2005

Ojalá nuestros ojos lo vean y nuestros pulmones lo disfruten...

lunes, diciembre 20, 2004

FAMILIA CAPRICHOSA. El pequeño Brooklyn, fruto del matrimonio de David Beckham y Victoria Adams, disfrutará estas navidades de una versión mini del popular todoterreno Hummer, por el que sus padres han pagado unos 33.000 euros. Fue su madre quien, de compras en los almacenes londinenses Harrods, vio el Hummer y pensó que era el regalo ideal para su hijo de cinco años, según ha publicado 'The Sun'. "Es el mismo modelo que tiene su padre, y a Brooklyn le encanta imitar al futbolista", dicen los más cercanos. Ya saben, a padres caprichosos, niños más caprichosos todavía. (REUTERS)

Y vosotros, ¿qué le pedis a los reyes magos?

domingo, diciembre 19, 2004

En esta ciudad semi-gringa de Monterrey me acaba de llegar la fenomenal noticia de que Ander Izaguirre ha ganado el III Certamen del Libro Deportivo de Marca. Plomo en los bolsillos relata las historias que convirtieron el Tour en lo que hoy es. Ya estoy impaciente porque se publique.

martes, diciembre 14, 2004

ELLA Y EL

El interpreta el papel masculino. Ella interpreta el papel femenino. El interpreta el papel masculino porque ella interpreta el papel femenino. Ella interpreta el papel femenino porque él interpreta el papel masculino. El interpreta el tipo de hombre que ella cree que el tipo de mujer que ella interpreta tendría que admirar. Ella interpreta el tipo de mujer que él cree que el tipo de hombre que él interpreta tendría que desear. Si él no interpretara un papel masculino, podría perfectamente ser más femenino que ella – excepto cuando ella hace un papel muy femenino. Si ella no interpretara un papel femenino, podría perfectamente ser más masculina que él – excepto cuando él hace un papel muy masculino. Así que él interpreta con más tenacidad. Y ella interpreta… con más suavidad. El quiere asegurarse de que ella nunca podrá ser más masculina que él. Ella quiere asegurarse de que él nunca podrá ser más femenino que ella. Por lo tanto él trata de destruir la feminidad que hay en sí mismo. Por lo tanto ella trata de destruir la masculinidad que hay en si misma. Se supone que ella lo admira por la masculinidad que él tiene, y que ella teme en si misma. Se supone que él la desea por la feminidad que ella tiene, y que él desprecia en si mismo. El la desea por la feminidad que ella muestra, que es su misma feminidad de él, pero que él nunca se siente autorizado a mostrar. Ella lo admira por la masculinidad que él muestra, que es su misma masculinidad de ella, pero que ella nunca se siente autorizada a mostrar. Como la feminidad que él posee sólo puede amarla en ella, envidia la feminidad de ella. Como la masculinidad que ella posee sólo puede amarla en él, envidia la masculinidad de él.

La envidia envenena el amor que ellos sentían.

El, codiciando la inalcanzable feminidad de ella, decide castigarla. Ella, codiciando la inalcanzable masculinidad de él, decide castigarlo. El calumnia la feminidad de ella - que se supone que él desea y que en realidad envidia – y se vuelve más agresivamente masculino. Ella finge disgusto ante la masculinidad de él – que se supone que ella desea y que en realidad envidia – y se vuelve quisquillosamente femenina. El se va convirtiendo menos y menos en lo que quería ser. Pero ahora él es más hombre que nunca, y ella más mujer que nunca. La feminidad de ella, cada vez más dependiente e indolente, se vuelve repudiable. La masculinidad de él, cada vez más opresiva y dominante, se vuelve intolerable. Al final ella aborrece eso en lo que se ha convertido la masculinidad de él, a lo cual ella ha contribuido. Al final él aborrece eso en lo que se ha convertido la feminidad de ella, a lo cual él ha contribuido.

Hasta aquí todo muy simétrico. Pero nos hemos dejado una cosa.

El mundo pertenece a eso en lo que se ha convertido la masculinidad de él.

La recompensa por eso en lo que se ha convertido la masculinidad de él es el poder. La recompensa por eso en lo que se ha convertido la feminidad de ella es, solamente, la seguridad que el poder de él puede otorgarla. Si él tuviera que rendirse a eso en lo que se ha convertido la feminidad de ella, se rendiría a una repudiable incompetencia. Si ella tuviera que adquirir eso en lo que se ha convertido la masculinidad de él, participaría en intolerables exigencias. Ella se marchita bajo la trivialidad de su propia feminidad. Y el mundo gime bajo los terrores de la masculinidad de él.

El interpreta el papel masculino. Ella interpreta el papel femenino.
¿Cómo se sale de aquí?

(Theodore y Betty Roszak)